Una mujer rota



Un poema de Puri Teruel Robledillo, titulado...


Una mujer rota

Una mujer rota
se sienta en una silla.
Con las manos, tapona
la herida que le sangra
mientras
una parálisis cubre sus pies.
Una mujer rota,
partida en dos,
escucha en silencio el crujido
de sus huesos.
Gime y engulle el dolor
hasta asfixiarse.
Una mujer rota
nunca llama a su madre,
ni a su hermana.
Escucha la soledad
en el interior de sus párpados,
que brincan de miedo…
de terror.
Una mujer rota
está sola
terriblemente
sola.



* Puri Teruel Robledillo


La violenta normalidad



Audiolecturas se complace hoy en traeros un poema de Francisco Espada escrito especialmente hace unos años para el programa de radio, Letras en audio. Un poema que desgraciadamente refleja qué poco han cambiado las cosas cuando se trata de la violencia machista.
Pero hay que seguir denunciando, escribiendo o gritando, tanto da, para apoyar, animar y concienciar a las mujeres en general que no sigan aguantando malos tratos.
Hay que decirles que sean valientes, que no teman, que defiendan su dignidad.
Este poema titulado La violenta normalidad empieza con un encabezado que dice…

Sólo me pega cuando bebe,
pero sobrio es muy cariñoso conmigo
y también con los niños,

hasta me llama mi reina.”

Y ahora os dejo con el poema titulado...


La violenta normalidad


¡Tira la corona, reina apócrifa,
maldice el día en que le conociste
y hazte republicana, vete a vivir
al rincón humilde de la solidaridad,
al rescoldo amoroso de unas manos
extrañas que te comprenden y consuelan,
pero deja a esa mala bestia
y olvida su nombre para siempre!

Él no es tu padre y tampoco su heredero,
ya tuviste bastante
con una infancia a palos que conformaron
tu anómala normalidad;
no vayas de unas manos violentas a otras
y rompe esa cadena que te esclaviza
y no te deja ser tú. Tú, me oyes, sí tú,
la protagonista de tus días
haciendo tu santa voluntad.

El amor es paciente, pero no soporta
que le estampen en la cara bofetadas de odio;
el amor es amable, pero no sólo satisfaciendo
apetencias fogosas;
el amor todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera...
pero ¿qué vas a seguir esperando
de quien ha teñido tu rostro de violáceo
a base de golpes? ¿Qué puedes creer
después de tantos arrepentimientos incumplidos,
cansada de esperar un cambio que no llega?

¡Vete, mujer, construye de los despojos
los días que te regala la vida,
esos que tienes por delante
para hacer de ti una nueva criatura!
Quizás tengas que soportar
el frío de la precariedad,
el cobijo social donde poner tu nido
y explicar a tus hijos que todo fue una pesadilla,
pero hazte persona, recobra tu dignidad de mujer,
tu dignidad de madre,
y déjale en la gruta y aislamiento
donde deben vivir las fieras confinadas para siempre.




Los zapatos





Audio Lecturas se complace en traeros hoy un magnífico poema
de Lucrecia López Guirao titulado...


Los Zapatos


Alguna vez
terminará
esa puñetera manía 
de mirar hacia abajo,
de recoger trozos de suelo,
de barrer con los ojos
lo que otros tiran.


Conseguirás elevar la mirada 
perderla en la raya del horizonte,
Iniciar una danza con el sol
pintando líneas en tu pelo
llenar tus ojos
con la llegada de la luna,
no perderla de vista,
siempre con la frente alta
y los amaneceres huyendo
del filo de tus zapatos.



Autora: Lucrecia López Guirao